jueves, 1 de diciembre de 2016

micro y macro

macro:
Que todo el mundo lea es importante. Que todo el mundo sepa cómo encontrar lo que le gusta leer es importante. Llenar las estanterías de literatura juvenil, seguir las modas, comprar los ejemplares del autor protagonista de la Contra. Hacer preguntas para descubrir un poco sobre esa persona. Diseñar catálogos que sean del gusto de todos, o de todos los posibles. Diseñar catálogos infantiles para ferias puntuales: Wally, Weird but True, Paw Patrol, Telgemeier, la autora estrella. Comprar en pilas. Comprar con promociones. Poner en el escaparate las novedades. Reponer en función de los datos que te indica Alt+F4. Investigar qué acaba de publicarse en castellano y catalán. Decidir si el formato aeroportuario gusta más o menos. Si quieres ahorrar un euro con poco, o algo de vista. Si conviene importar de US o de UK. Si gusta más una portada u otra. Juntar todos los libros satélite sobre Harry Potter y la última, y los de Star Wars, y los socorridos de Navidad: Calvin & Hobbes, Steve Jobs, Kiyosaki, Malala, el Booker, el Pulitzer, la última basura de Romántica o Suspense. Lo importante para nuestra supervivencia en el oficio es atraer a más lectores/clientes/compradores. Y que lean y compren. Sea lo que sea.

micro:
No me gusta lo que lee la mayoría. No me gustan las personas indecisas que se dejan convencer por estrategias de márketing, o cuyos prejuicios, o gustos, vale, son tan dispares que no habrá terreno común posible. Buscar resquicios para literatura que te emociona en los más profundo, seguir deliberadamente tus ilusiones, de forma egoísta, comprar autores olvidados por la crítica. Estar atenta por si hoy aparece alguien cuyos sentimientos hacen espejo con los tuyos. Diseñar el catálogo a tu gusto, siempre tener en stock el libro que te estás leyendo, y si lo acabas odiando, sentir serias tentaciones de descatalogarlo en el sistema. Diseñar catálogos infantiles donde pones libros que te hubiera encantado leer cuando niña: Charlotte Sometimes, I Capture the Castle, Ottolina, El Zoo d'en Pitus (este sí que lo leíste, pero no está traducido). Comprar de uno en uno. Comprar de cuatro en cuatro Cassandra at the Wedding -ayer B. lo tenía en stock en una cantidad considerable, y sonreírse, la perseverancia da sus frutos. El admirable Alt+F4 de Middlesex te da esperanzas. Investigar qué fue de aquella cuentista, cuándo se estrenó aquella obra de teatro, qué título hace accesible a Hannah Arendt. Avergonzarte un poco por todo lo que no sabes ni comprendes. B format. Mirar con agrado a los que no consultan el precio, mirar casi emocionada a los que botan porque acaban de descubrir una joya, a los que rebuscan durante horas. Si conviene entablar conversación aunque sólo te hayan dicho un tímido hola, o ni eso. Si huelen las páginas disimuladamente. Reconocer que los lectores a años luz de ti te agotan la paciencia en muchas ocasiones. Lo importante para la supervivencia de nuestra alma en el oficio es protegerse un poco, no entregarse por completo a cualquiera, y buscar a los amigos con paciencia. E intentar estimular el pensamiento crítico. Que la gente piense, por favor. Colaborar para que la gente refine sus gustos, supere sus límites, o sus miedos. Y que se busquen, en su interior. Para encontrarnos. Cuando sea. 

martes, 22 de noviembre de 2016

Colectivo Detroit: Writer Igniter

MM52 entró en el despacho con una mala noticia:
—Sra. Calígula, me temo que nos hemos desviado del espacio-tiempo programado y el sujeto no ha alcanzado su destino.
A. Calígula levantó la vista del microfilm que estaba analizando lupa en mano. Era una mujer imperturbable, ni siquiera la sagacidad tecnológica de MM52 podía determinar si la información le fastidiaba, le preocupaba, o por dentro le hervía la sangre de pura ira. Simplemente ordenó:
—Infórmeme de la ubicación en el espacio-tiempo, MM52.
El robot diligente respondió:
—El sujeto ha aparecido en una calle comercial que estaba prácticamente vacía. En un municipio llamado Rockville, en Maryland, Estados Unidos. A las 16:23 de la tarde de viernes del 19 de junio de 2009.
A. Calígula mantuvo los labios apretados mientras oía los detalles, la mirada fija en MM52, la lupa todavía en la mano. Cuando el robot acabó de recitar los pormenores de aquel desastre, tardó varios minutos en añadir:
—Bien, informe a la comandante Napolénskaya inmediatamente. Que despliegue el protocolo Madeleine ahora mismo, no hay tiempo que perder.
—Así se hará, Sra. Calígula.
MM52 emprendió la retirada, puesto que su superior había vuelto a concentrar sus esfuerzos en el microfilm sobre la mesa, pero no había terminado de pontificar:
—¡Ah! Y una puntualización empírica muy importante, MM52.
—Dígame, Sra. Calígula —de no ser totalmente de aluminio y microchips, podríamos haber percibido la sorpresa en la voz de MM52.
—Se trata de Mozart, no de un sujeto cualquiera. Mozart perdido en un insulso pueblo de puritanos. Un Mozart de siete años, cierto. Pero un genio inmortal al fin y al cabo. No lo olvide. Ya puede retirarse.

MM52 se marchó sin saber qué decir. Si algo era capaz de humanizarle más que la avanzadísima tecnología que lo configuraba eran la vehemencia con que que A. Calígula distribuía todos esos datos albergados en su gigantesca memoria.



El reto de esta semana no lo proponemos nosotras, lo dejamos todo en manos de las máquinas, con casi el total convencimiento de que hay labores que solo las mentes humanas son capaces de realizar. 

Haz clic en el siguiente link: http://diymfa.com/writer-igniter
A continuación haz clic en : shuffle
La web te proporcionará un personaje, una situación, un elemento de utillaje, y un "escenario". 

Haz una captura de pantalla y pégala con el texto que has creado. Podéis "interpretar" las propuestas del Writer Ignater. Por ejemplo, si en setting el Writing Ignater propone un Castillo Rococó, tal vez prefiráis interpretarlo como un loft caro redecorado con antigüedades en la Plaza Mayor de Madrid. 

Veamos las alocadas propuestas. Aquí la de Adri: https://billetedecercanias.wordpress.com/2016/11/22/colectivo-detroitwriter-igniter/ Animaos a participar y no olvidéis compartir y hacer correr la voz. 

Gracias. 



miércoles, 16 de noviembre de 2016

afirmaciones peligrosas

Estaremos de acuerdo en lo siguiente: el sexismo del siglo XXI puede ser muy sutil. Se siguen dando situaciones machistas flagrantes, pero la sutileza con la que se enmascaran ciertos pensamientos y actitudes sexistas resulta en ocasiones más peligrosa. Una tiene la sensación de que «se la han colado», la extrañeza es difícil de describir: hay algo que no acaba de encajar y que no sabes bien qué es. Hasta que alguien lo menciona por su nombre y la molestia pasa a ser real. Es como cuando te explican el enunciado de un ejercicio de matemáticas que parecía irresoluble. A partir de entonces, una atiende a los detalles. O como cuando nos paramos ante un cuadro: nuestra primera apreciación puede ser puramente emocional, «oh qué bonito», o «vaya timo». Pero cuando recibes una formación sobre el tema, y estudias ese cuadro en profundidad, empiezan a aparecer símbolos, contextos, referencias a otras obras, que enriquecen y amplían nuestro conocimiento. Y que puede que ya no vayas a olvidar.

Y me pregunto si alguna vez os han dicho:

—Tú no eres como las demás.

Quizá en un primer momento esta frase os hizo sentir bien, o sonreír, e incluso, agradecisteis el halago. Esta afirmación es el colmo de la sutileza.

Es muy probable que fuera un intento de cumplido, y sabemos que aceptar un buen cumplido es un sano ejercicio.  Pero pensemos por un momento en qué situación se nos ha definido como mujer «no como las demás». Y pensemos: ¿qué atributos tiene la mujer que no es como las demás? Se me ocurren un par de posibilidades:

1) NO ERES COMO LAS DEMÁS (MUJERES) EN RELACIÓN A LA PERSONA QUE TE LO DICE (con toda probabilidad un hombre).  Quizá os lo dijo una pareja, un rollo, un amigo, alguien dispuesto a impresionaros, o alguien que pensabais que os apreciaba con sinceridad. Entiendo que por contexto os pudierais sentir bien. Pero cuidado: ¿no ser como las demás significa ser menos, o ser más? ¿Qué tipo de estatus se consigue no siendo como las demás? ¿Un estado profético, una mayor valoración? Me pregunto si vuestro interlocutor en aquel momento tenía el derecho de disociaros del resto de mujeres (por supuesto que no). Por su conveniencia.

2) SOIS MUJERES SIN GÉNERO (y no porque hayáis decidido por vuestra cuenta que no lo necesitáis). Quizá quien os lo dijo os puso en su cosmología la recurrente etiqueta de «colega». Me preocupan las posibles ideas sobre la mujer de una persona que hace tal afirmación. En ocasiones, sobre todo en términos fraternales, parece positivo que te dejen de concebir como una mujer. ¿Cómo nos piensan entonces? Desde luego, no como hombres, y espero que tampoco como floreros. No se puede borrar de un plumazo lo que somos. La naturaleza se confunde a veces, pero una no puede de repente dejar de ser mujer por exigencias de terceros, aunque te haya tocado un cuerpo equivocado.

Esa persona que os niega lo que tenéis en común con las demás, porque le va bien, porque quizá se cree que así consigue emocionaros o que lo miréis con otros ojos (lo dicho, casi siempre son ellos), que deja de pensaros como mujer, os está diciendo a la vez: a mí no me pidas explicaciones (de género), no me hagas confrontar mis actitudes sexistas. Porque si le preguntáis qué quiere decir, ¿qué os va a responder? Obviando la posible cursilada que signifique que está loco por vosotras y no hay ninguna más, ni su madre (ja), seguramente no sabría ni qué decir. Podríamos hacer este análisis al revés, y hablar del «todas/todos sois iguales». Pero ese está más claro por qué es una lindeza al fin y al cabo, ¿no?

Si no sois como las demás, como todas, ¿sois un ente o criatura con algo de más, o con algo de menos? En ocasiones me suena a no me compliques la vida, no me pongas en un aprieto, ni en un conflicto con mi dogma aprobado por repetición, por el todopoderoso patriarcado, porque tú no eres como las demás. Ser o no ser sigue siendo la cuestión.

Una vez D. nos dijo a S. y a mí, creo que a modo de fallida táctica de ligue:

—No sois como las chicas inglesas.

Así que le tuve que preguntar:

—¿Las has conocido a todas ya?

También se me ocurre que no ser como las demás puede ser una aspiración monstruosa. Una búsqueda de aceptación, una alienación innecesaria. Siempre tan interesados en que saquemos las garras para destriparnos entre nosotras. Dicen que divide y vencerás, y eso no nos favorece en absoluto a las mujeres. Con tantas cosas en común: preocupaciones, esperanzas, sueños y…  problemáticas. Así que no dejéis que nadie os separe de las demás, por favor. Y sobre todo, no queráis apartaros.

Los buenos cumplidos y lisonjas se formulan con cuidado. Tú no eres como las demás es una falacia. Muy sutil, eso sí. En pocas palabras te asimilan a un bicho raro. Decirte algo así es en primer lugar hacer alarde de pocas luces: ¿con más de 7000 millones de personas en el mundo no habrá nadie que se nos parezca? Segundo, no se puede aceptar aseveraciones sobre nuestra persona tan a la ligera: el buen observador podría encontrar muchas similitudes entre mis hermanas y yo, y no sólo físicas. Pero no todo el mundo puede saberlo, y tenerlo en cuenta es útil a veces: es muy difícil conocer a una persona bien a fondo, lleva tiempo, requiere interés, etc. Y por último, recela de todo aquel que para apreciarte, valorarte o echarte un piropo debe despreciar a las otras mujeres. Porque, ¿cómo dejan a las demás en esa frase? A todas ellas las acumula, las hegemoniza, las suma, y en definitiva, las ningunea.  

Con lo fácil que es que te digan:


—Me encantas. 

martes, 8 de noviembre de 2016

Colectivo Detroit: sobre Estraven

Este ejercicio contiene spoilers de La mano izquierda de la oscuridad de Ursula K. Le Guin (pero los libros se leen por otros motivos ;))


Es la última vez este año que un personaje dejará en mí una impresión tan profunda, lo presiento. Lord Estraven, que no es hombre ni mujer, nos recibe en ese caserón que otro rey construyó para su amante hace 440 años. Quizá lo primero que me atrajo es que fuera tan enigmático -como Ursula, a falta de neutro en la lengua, hablaré de "él". Su caída en desgracia, suerte que todavía no era la hora sexta, pronto lo convierte en el antihéroe perfecto, aunque la terminología de Karhide sea más fea. Sin embargo, la épica la obtiene al rescatar a Genly Ai de Pulefen y recorrer esas 840 millas de nieve, hielo y oscuridad, ¡si no es eso un viaje al fin de la noche! La conexión mística se estableció de por vida cuando en la página 252 le pregunta a Genly si las mujeres pertenecen a otra especie. Estraven tiene dos piernas, dos manos, dos nombres de pila, Therem y Harth, y dos sexos. De los 83 mundos habitados por la humanidad, Gethen es el planeta andrógino. El sexo no es poder, es una necesidad fisiológica que respeta un ciclo de veintiséis días, y pone a todos en celo, fecundar y ser fecundados. Me imagino lo transgresor que fue leer en 1969 lo de "the king was pregnant". ¿Por qué hizo lo que hizo, por qué ni siquiera le dedicó cinco minutos a la despedida? No quiso irse, en realidad, me agarré al final del capítulo diecinueve todo lo que pude, como si estuviera frenando ante un precipicio en medio del glaciar. Dirán que por varios motivos: los que leen por encima seguro que hablan de la rendición. Una ve la filantropía en su interior, preocuparse por el bien común que de sólo pensarlo ya llena el alma, y así no se puede abandonar jamás, Estraven se convierte en un número infinito, tan oscuro y complicado como pi. 
The Left Hand of Darkness la empecé a comprar de tres en tres en verano, y ahora se edita en una preciosa edición de la colección Penguin Galaxy que cuesta 23,25€. Es la tercera lectura del Club de Lectura Chronos.
Quiero leer más a Ursula K. Le Guin, a ser posible todo. Quiero que la leáis también, y podamos hablar de todas las referencias a estados totalitarios que existían en los sesenta. Sobre todo, quiero discutir largo y tendido las múltiples cuestiones de género que se dan en Gethen. También me encantaría preguntaros a vosotrOs qué es una mujer, y por favor, respondan en 200-500 palabras, si son tan amables.
Pero si sólo pudiera daros un motivo para leer esta novela me bastaría con una única palabra: Estraven.


El ejercicio de esta semana es un estudio sobre las cifras y la cantidad. Sobre la unión de letras y números. Os proponemos la redacción de un texto breve, de temática libre, que incluya una referencia numérica en cada una de las oraciones que lo compongan. Además de las cifras, también se podrán utilizar adjetivos indefinidos cuantitativos, es decir, que expresen una cantidad aunque de forma imprecisa. Y números ordinales. Y números romanos si son necesarios.

Yo he optado por escribir una reseña. ¿Qué habrá escrito Adri en Billete de Cercanías?

Gracias por participar. Recordad que podéis encontrarnos en colectivodetroit@gmail.com 


Ya sabéis de sobra las instrucciones para participar:
1. Leer el “enunciado” del ejercicio.
2.Interpretar el “enunciado” del ejercicio libremente
3. Escribir lo que te sugiera, usando cifras y cantidades
4. Publícalo en tu espacio
5. Cuéntanoslo para que podamos enlazarte tanto en los comentarios como por las redes sociales.
6. No olvides usar el hashtag #ColectivoDetroit, y disfrutar la participación al máximo.